10 de Mayo de 2019. El transporte marítimo emite alrededor de 940 millones de toneladas de CO2 al año y es responsable de alrededor del 3% de las emisiones de gases del cambio climático global. Estas emisiones aumentarán significativamente si no se toman medidas rápidamente, dado que se espera que el transporte marítimo crezca en casi todos los sectores, comenzando con los cruceros. Según la Organización Marítima Internacional (OMI), podrían incrementarse entre un 50% y un 250% para 2050, lo que socavará los objetivos del Acuerdo climático de París.

En comparación con los combustibles marinos actuales, el metano líquido reduce las emisiones de CO2 en un 15%, las de los óxidos de nitrógeno en un 70%, el polvo fino en más del 90%, mientras que los óxidos de azufre son cero. Estas emisiones permiten que los barcos de GNL naveguen en todos los mares del mundo y se detengan en todos los puertos (donde los límites de emisión son más estrictos que en mar abierto) respetando los límites establecidos por la OMI (especialmente el contenido del 0,5% de azufre a partir del próximo 1 de enero de 2020). Desde el comienzo de la década, el gas natural líquido ha sido identificado como el mejor sustituto de los combustibles derivados del petróleo y, desde entonces, más de 150 embarcaciones (25 en 2018 solamente) han entrado en servicio y navegan regularmente, especialmente ferries y barcos de corta distancia, pero también buques petroleros. Estos no son números muy grandes en comparación con los barcos existentes, pero la perspectiva cambia si nos fijamos en las nuevas construcciones: considerando que en 2018, se hicieron 135 pedidos entre petroleros, cruceros, contenedores y otros tipos, vemos cómo la relación entre el GNL y los barcos tradicionales está creciendo muy rápido.

El año 2019 marca la fecha de afirmación definitiva del GNL marítimo con la llegada de los primeros grandes cruceros, reabastecidos de combustible mientras aún están anclados o junto a los muelles del puerto. El pasado mes de abril, AIDAnova, el barco de cruceros más grande del mundo, navegó por primera vez en el Mediterráneo, seguido del petrolero Coral Methane (con una capacidad de aproximadamente 7.500 m3 de GNL), que lo abastece junto al puerto de Barcelona. Hoy, otros veinte cruceros que pueden usar GNL están en construcción o han sido ordenados. El estado del arte del sector, los detalles del nuevo mercado y las perspectivas de futuro serán ilustrados directamente por los protagonistas en la próxima quinta Conferencia Internacional sobre los usos directos del GNL – “Uso a pequeña escala de GNL, Conferencia y Expo Euromediterránea” – en Nápoles, Italia, los días 15 y 16 de mayo.