HAM, Port de Barcelona y GALP han presentado la primera estación de servicio de gas natural del sistema portuario estatal, una instalación clave para impulsar el uso del gas natural como combustible alternativo para el transporte terrestre de mercancías.

La boca de expendio se sitúa en la estación de servicio de GALP en la calle Y del Port de Barcelona y es el resultado de una inversión conjunta entre HAM, encargado de la construcción de la estación de GNL, y GALP, que ha llevado a cabo la mejora de las instalaciones. Además, su construcción ha contado con financiación de fondos europeos, a través del proyecto CHAMeleon, destinados a desarrollar la infraestructura de suministro de gas como combustible vehicular en el corredor terrestre Barcelona-Eslovenia. La nueva instalación dispone de dos surtidores de gas natural comprimido (GNC) para camiones y vehículos, dos surtidores de gas natural licuado (GNL) para camiones y de un depósito criogénico de GNL de 60 metros cúbicos de capacidad.

La puesta en servicio de esta infraestructura se enmarca en el Plan de Mejora de la Calidad del Aire del Port de Barcelona, que pretende reducir de manera efectiva las emisiones de la actividad portuaria. “Esta gasinera es una prueba de la firme voluntad del Port de Barcelona de impulsar el uso de un combustible alternativo, limpio y sostenible como es el gas natural, que permite reducir de manera muy significativa las emisiones de óxidos de nitrógeno y que elimina por completo las partículas finas y los óxidos de azufre”, ha destacado la presidenta del Port de Barcelona, Mercè Conesa.

En el recinto portuario se estima que operan diariamente unos 2.200 camiones que transportan mercancías a varios destinos y orígenes de la zona de influencia (hinterland) del Port. Actualmente, más de 60 camiones están propulsados por gas natural, ya sea con motores dedicados (que funcionan exclusivamente con gas) o con motores duales (que combinan el uso de diésel y gas natural). De estos, 26 camiones fueron transformados al sistema dual gracias al proyecto RePort, liderado y coordinado por el Port de Barcelona con el apoyo de ACCIÓ.