OPINION
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Biogás en la agenda política europea como combustible vehicular

   El biogás, en particular como combustible para vehículos, ha vivido momentos difíciles en la búsqueda por conseguir un lugar en la agenda política de combustibles alternativos de Europa, pero parece que el metano renovable finalmente ha sido incluido, de acuerdo a los directores de la Comisión Europea (CE) que hablaron en el taller final del proyecto Biogasmax, financiado por la CE, que se llevó a cabo en Bruselas el 14 de septiembre de 2010.

                                                                 

Biogás: ¿Históricamente difícil de definir?

   En el período previo a la primera Directiva sobre Biocombustibles de la Unión Europea (UE) de 2003, la industria del gas natural vehicular (GNV) luchó persistentemente y con éxito para obtener que el biogás renovable sea definido en la legislación, permitiendo a los políticos y las partes interesadas que comprendan que hay dos categorías de biocombustibles: líquidos y gaseosos. El reconocimiento formal del “biometano” se produjo en el año 2006, cuando los defensores del GNV fueron capaces de ampliar la definición de gas natural para convertirse en gas natural/biometano en los estándares Euro 5 y Euro 6. Sin embargo, el reconocimiento del biogás como combustible para vehículos aún enfrenta obstáculos. Durante 2007-2008 el debate energético y climático que dio lugar a cinco directivas hacia finales de 2008, definió al biogás en la Directiva de Calidad de Combustibles y la Directiva sobre Energías Renovables, pero los defensores de la política en el Parlamento y la Comisión tendían a considerar al biogás como una opción renovable para la generación eléctrica. Ahora esa opinión parece estar cambiando...por fin.

                                                                                       

En la agenda, en el proceso

   El representante de la CE indicó que el metano, sea en calidad de fósil o biogás, tiene un "lugar definido" en la lista de alternativas de combustible siendo considerado en el futuro, a saber: 1) electricidad (incluyendo las pilas de hidrógeno y de combustible), 2) biolíquidos, y 3) metano.

   El proceso de las políticas para el desarrollo de una coherente política europea de combustible para el transporte se perfila como una serie de pasos que debe dar lugar a una Comunicación de la Comisión y a las posibles propuestas legislativas a finales de 2011.

  • Parte del ingreso a la política de combustible para el transporte de la Comisión provendrá de un informe que debe presentar en octubre próximo el Grupo de Expertos en Combustibles Vehiculares del Futuro, un grupo de actores organizado en 2010 por la Dirección General de Movilidad y Transporte (DG Move). El grupo fue seleccionado por la Comisión para que "les asesore sobre el desarrollo de estrategias políticas y medidas concretas destinadas a sustituir los combustibles fósiles como combustible de transporte." Gas licuado de petróleo y gas natural comprimido son considerados por la Comisión como "otros combustibles de apoyo.”)
  • Después está prevista una consulta pública para recibir los aportes del público en general.
  • Esto dará lugar a la elaboración de un Libro Blanco sobre el futuro del transporte hasta el año 2050, probablemente en 2011.

   El biogás como combustible para vehículos fue uno de los temas principales del proyecto Biogasmax, financiado en 2006 con € 7.49 millones, bajo el 6º Programa Marco. La iniciativa de cuatro años tuvo ocho sitios de demostración de biogás en cinco países, con el Ayuntamiento de Lille como el coordinador del proyecto global. Los socios del proyecto desplegaron más de 900 vehículos de biogás en las carreteras a lo largo de sus ciudades asociadas, incluyendo autobuses, camiones de basura y una variedad de vehículos urbanos.

   El pasado junio, la Comisión también pidió a los expertos del proyecto Biogasmax que proporcionen la entrada directa al esfuerzo relativamente nuevo para crear un estándar europeo de biometano dentro del grupo de elaboración de normas de la Comisión, el Comité Europeo de Normalización (CEN). Una norma europea de biometano armonizada contribuirá a allanar el camino para que más países establezcan normas y procedimientos para la inyección de biogás mejorado en las redes. Hay 28 países europeos que producen biogás. Actualmente existen siete naciones europeas que prevén la inyección de biometano en sus redes de gas. Luxemburgo y el Reino Unido tienen planes al respecto y otros países están en proceso de crear el marco normativo para hacerlo. Los países que actualmente inyectan el biometano en su red - Austria, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Suiza - han establecido sus propias normas nacionales de biometano. El biometano mejorado en algunos países se utiliza directamente como combustible de vehículos entregado a través de gasoducto propio o transportado en camiones como el GNC y, en algunos casos, como el GNL.

   La Directiva 2009/73/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, del 13 de julio de 2009, sobre normas comunes para el mercado interior de gas natural (y derogando la Directiva 2003/55/CE), es clara en las obligaciones de los Estados miembros de permitir un acceso no discriminatorio a la red de tuberías de gas natural. La Directiva también dice, sin embargo, que la inyección a la red está condicionada a los requisitos de calidad del gas y que el mismo debe ser “permanentemente compatible con las normas técnicas pertinentes y las normas de seguridad. Estas normas y exigencias deben garantizar que los gases puedan ser técnicamente inyectados y en condiciones de seguridad, y transportado a través de la red de gas natural contemplando también sus características químicas".

   Hay muchos desafíos pendientes para el biometano, el GNC y GNL en los marcos normativos de la Comisión y los Estados miembros. Las preocupaciones sobre la calidad del biometano de los vertederos de aguas residuales y materias primas se están estudiando, pero algunos países todavía prohíben la inyección en el gasoducto, aunque para la generación eléctrica está permitido. La inyección estacional también será un tema a tratar cuando la demanda de gas es baja, pero la producción de biogás renovable sigue siendo alta. Además, el foco en las cuestiones del biogás renovable permanece en cómo los políticos se ocuparán del GNC y GNL, "los combustibles fósiles." Sin embargo, el reconocimiento del biometano en el contexto de la Política de Combustibles de Transporte del Futuro es un importante paso positivo para la industria del GNV en su conjunto, aunque los detalles tendrán que ser trabajados con cuidado a través del proceso político que se desarrollará a lo largo de los próximos años.

                                       

Por el Dr. Jeffrey M. Seisler, CEO, Clean Fuels Consulting

15 de Septiembre de 2010
     
 





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