El transporte de carga es indispensable para la movilización de materias primas y productos terminados, lo que incide en la competitividad y en los costos de todo lo que adquirimos (incluyendo el costo de los productos alimenticios). El diesel es uno de los principales factores del costo del transporte y genera además una gran cantidad de emisiones de partículas y gases contaminantes que son muy nocivos para la salud y el ambiente.
La cantidad de camiones (pesados, medianos y livianos) que usan gas natural en lugar de diesel sigue creciendo en muchos países, incluyendo los grandes camiones de 18 llantas. Se usa gas natural comprimido (GNC) y gas natural en estado líquido (GNL) según las necesidades. Se espera que en el futuro la participación del gas en la matriz energética del sector transporte continúe aumentando.
La introducción del gas natural en el sector transporte de un país generalmente empieza con las flotas de vehículos (camiones, buses y taxis) ya que estas suelen ser alimentadas con combustible en pocas ubicaciones, lo que facilita el desarrollo de las necesidades de infraestructura de abastecimiento cuando ésta no existe de manera amplia.
La reconversión de la flota actual de vehículos se hace a través de una modificación de tipo combustible dual o bi-combustible, lo que permite usar gas natural o diesel a conveniencia. Los principales fabricantes de camiones nuevos ya hacen también camiones de gas natural, muchos de ellos de combustible dual.
El sistema bi-combustible evita tener que preocuparse, al inicio de la introducción del gas natural en el sector transporte, por las eventuales limitaciones en la disponibilidad de la infraestructura de distribución. Se estima que no habría mayores problemas de abastecimiento si se tiene acceso a por lo menos un surtidor en el plantel de la flota y a un número limitado de estaciones de servicio ubicadas en sitios estratégicos que distribuyan gas natural vehicular, además de diesel y gasolina.
En muchos países existen flotas completas de camiones de carga de todo tipo, las cuales se componen de camiones que han sido reconvertidos de diesel a gas natural o que han sido adquiridos como camiones nuevos bi-combustible o de solo gas.
En Costa Rica, el diesel para el sector del transporte es el combustible que más se consume, seguido por la generación eléctrica. Por su lado, el transporte de carga utiliza aproximadamente las dos terceras partes de todo el diesel que se consume en el sector transporte como un todo, por lo que cualquier solución energética, económica, social y ambiental en este sector tiene que incluir necesariamente el transporte de carga. Una reducción en el consumo de diesel ayudaría a reducir significativamente los costos del transporte, las emisiones al ambiente y la excesiva dependencia energética del exterior (petróleo importado caro), la cual representa el 66% de la energía comercial que consume el país.
El uso del gas natural conduciría a reducciones importantes en los costos del transporte de carga y en las emisiones al ambiente, lo que beneficiaría a toda la sociedad, las empresas de transporte, el ambiente y la competitividad nacional.
Por Roberto Dobles, Ex ministro de Ambiente, Energía y Telecomunicaciones de Costa Rica.
Periódico
La República
25 de Junio de 2012 |