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La semana pasada tuve la oportunidad de asistir y participar en la 25a Conferencia Mundial del Gas en Kuala Lumpur, Malasia. Esta reunión de la industria, que se reúne cada tres años, optó por utilizar la reunión de 2012 para centrarse en el papel del gas natural para sostener el crecimiento mundial en el futuro. El tema de la conferencia es ciertamente apropiado, porque en ningún otro momento el gas natural ha sido destinado a desempeñar un papel más importante en el panorama energético mundial. De hecho, la actual revolución del gas natural es el desarrollo de la energía más importante en décadas.
Durante los últimos 10 años, la industria del gas natural ha desarrollado y perfeccionado la tecnología necesaria para aprovechar los recursos que se suponía eran de difícil o costoso acceso. A través de la continua innovación y avances tecnológicos en el desarrollo del gas natural, un tema clave de la conversación en la conferencia de la semana pasada, tenemos la capacidad para impulsar el futuro de la energía en una dirección más limpia y sostenible.
Hoy en día, más que nunca, la energía propulsa la civilización humana. Al mismo tiempo, el mundo necesita mitigar la amenaza del cambio climático mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Como la población sigue aumentando, el gas natural puede ofrecer una solución más limpia para la generación de energía que otras fuentes energéticas. Por ejemplo, el gas natural que se quema en las plantas de energía tiene emisiones significativamente más bajas, ya que emiten entre 40 y 60 por ciento menos de C02 que las plantas alimentadas con carbón. El gas natural es también un aliado de combustión más limpia de las fuentes de energía renovables, como la eólica y la solar, debido a que los generadores de gas natural puede encenderse mucho más rápidamente que otras fuentes de energía cuando el viento y el sol son limitados.
Además de utilizar el gas natural para generación de energía, es importante encontrar otras maneras de obtener valor de este recurso abundante. El uso del gas natural licuado (GNL) para el transporte es un gran ejemplo. El gas natural puede ser una fuente de energía más limpia para la flota pequeña y creciente de los vehículos eléctricos a nivel mundial, y cada vez hay mayor impulso y entusiasmo respecto al potencial del gas natural licuado en los vehículos pesados, como camiones, barcos y trenes.
Para satisfacer la creciente demanda internacional de energía en las próximas décadas, el mundo debe ampliar todas las fuentes disponibles de energía. La semana pasada, en
la Conferencia Mundial del Gas, consolidé aún más mi convicción de que la revolución del gas natural ofrece la mejor oportunidad que tenemos hoy para avanzar de forma sustancial e inmediata hacia un suministro energético más sostenible a nivel mundial. Con la continua innovación y nuevos avances en la tecnología, estoy seguro que el gas natural seguirá desempeñando un papel cada vez más importante en el mix energético global sostenible.
Por Peter Voser, CEO de Royal Dutch Shell.
Environmental Leader
12 de Junio de 2012 |
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