25 de Septiembre de 2026. La coalición industrial SEA-LNG insta a la Dirección General de Energía de la Comisión Europea (DG ENER) a proteger la cadena de custodia basada en el balance de masas en terminales. Esta petición se produce ante las revisiones que se prevé proponer en 2026 al marco de aplicación de la Directiva de Energías Renovables (RED III).
En su último informe, titulado “Escalar el biometano licuado como combustible marino: implicaciones de los reglamentos de ejecución de la Directiva de Energías Renovables de la UE —RED III— en las cadenas de custodia”, SEA-LNG sostiene que el biometano licuado (LBM), suministrado a través de vías de balance de masas en terminales mediante licuefacción por equivalencia, representa la cadena de custodia de menor coste y menores emisiones para cumplir con las normativas FuelEU Maritime y el Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (EU ETS).
Según el análisis de SEA-LNG, los volúmenes de suministro de LBM (bunkering) aumentaron aproximadamente cien veces en 2025 con respecto a 2024, y la gran mayoría se suministró mediante la vía de balance de masas en terminales. Este método permite aprovechar la red europea existente —que cuenta con más de 33 terminales de importación de GNL y cerca de 200.000 km de infraestructura de transporte de gas— sin necesidad de nuevas inversiones de capital en plantas de licuefacción.
La DG ENER está preparando actualmente propuestas de revisión de los anexos V y VI de la RED y del Reglamento de Ejecución (UE) 2022/996; todas estas medidas serán vinculantes para los Estados miembros y determinarán el estatus jurídico, el tratamiento contable de las emisiones de GEI y la viabilidad comercial de la cadena de custodia basada en el balance de masas en terminales. SEA-LNG advierte que una restricción involuntaria de esta vía —ya sea mediante definiciones restrictivas, factores de emisión por defecto inflados o incoherencias entre los distintos instrumentos— podría reducir la disponibilidad de combustibles marinos bajos en carbono que cumplan la normativa y aumentar los costes para el sector naviero europeo.
Steve Esau, director de operaciones (COO) de SEA-LNG, comentó: “El sector marítimo mundial se enfrenta a un desafío crítico de descarbonización, en el que Europa desempeña un papel fundamental. El biometano licuado es uno de los pocos combustibles capaces de cumplir con las obligaciones europeas de descarbonización marítima a la escala y velocidad que exigen las normativas”.
“La ruta de balance de masas en terminales, que emplea la licuefacción por equivalencia, es la razón por la que el suministro de LBM a buques se multiplicó por cien el año pasado. Al utilizar infraestructura ya existente, resulta escalable y más económica que alternativas como la segregación física. Un crecimiento tan espectacular ilustra el interés del sector marítimo por la descarbonización. Europa tiene la oportunidad de convertirse en líder mundial en las vías del biometano, el e-metano y el metano renovable. Hoy, la DG ENER puede liberar el potencial energético de Europa.”
SEA-LNG insta a la DG ENER a reconocer la licuefacción por equivalencia y la licuefacción mediante recondensador como vías válidas de balance de masas bajo la directiva RED III, así como a asignar valores predeterminados realistas y diferenciados de emisiones de GEI para cada ruta de licuefacción, basados en datos operativos medidos. La coalición también reclama una coherencia normativa plena entre los Anexos V y VI y el Reglamento de Ejecución 996 para eliminar inconsistencias en las definiciones, además de preservar los mecanismos transfronterizos de balance de masas —incluidas las nominaciones entre terminales— en consonancia con los principios del mercado único.
Como base de todo ello, SEA-LNG busca certidumbre para las inversiones a largo plazo mediante un marco normativo estable que se extienda más allá de 2030. Los armadores y operadores prevén comprometer capital para buques con una vida útil de entre 20 y 25 años. Cualquier inestabilidad normativa retrasará los pedidos y podría provocar el cambio de bandera a jurisdicciones ajenas a la UE.




