Deficiencias en políticas frenan expansión del biometano a pesar de su potencial e impulso geopolítico

Un nuevo informe destaca tanto el valor estratégico del biometano como la brecha entre la ambición y su implementación.

2 de Mayo de 2026. El biometano puede ayudar a proteger a Europa de las crisis derivadas de los combustibles fósiles, pero el impulso político actual sigue siendo insuficiente para promoverlo al ritmo necesario. Con motivo de la publicación de la comunicación “Acelerar la UE” de la Comisión Europea, un nuevo informe destaca tanto el valor estratégico del biometano como la brecha entre la ambición y su implementación.

La exposición de Europa a los mercados energéticos mundiales sigue teniendo un alto coste. Según la Comisión Europea, la UE gastó 336.700 millones de euros en importaciones de energía en 2025, con 22.000 millones de euros adicionales vinculados a las recientes tensiones geopolíticas, lo que subraya la urgencia de acelerar las soluciones nacionales de energías renovables.

El informe publicado ofrece una evaluación actualizada del potencial realista y sostenible del biometano en Europa. Refuerza las conclusiones de estudios anteriores que señalan que el biometano desempeña un papel fundamental en la construcción de un sistema energético desfosilizado y más resiliente.

No obstante, la estimación potencial para 2030 se ha reducido en comparación con evaluaciones anteriores, lo que refleja no una disminución del potencial sostenible, sino la falta de medidas oportunas para implementar proyectos y movilizar las materias primas disponibles.

“Europa cuenta con los recursos para aumentar la producción de biometano, pero su implementación se ve obstaculizada por persistentes barreras regulatorias”, declaró Harmen Dekker, director ejecutivo de la Asociación Europea de Biogás (EBA). “Sin un marco político estable y coherente, el sector no puede crecer al ritmo necesario para alcanzar los objetivos energéticos y climáticos de Europa”.

La producción actual se mantiene por debajo de lo que se puede lograr con los recursos existentes. En Europa se producen actualmente alrededor de 22 mil millones de metros cúbicos de biogases, de los cuales 5 mil millones son biometano, cuya producción se basa casi en su totalidad en la digestión anaeróbica.

El informe estima el potencial total de biometano en 34-35 mil millones de metros cúbicos (bcm) para 2030 (UE-27 + Reino Unido, NO, CH), procedente principalmente de residuos agrícolas (25%), estiércol animal (23%), cultivos en sucesión (19%) y aguas residuales industriales (15%), que en conjunto representan el 81% del total. Alrededor del 60% de este potencial se concentra en Alemania, Francia, Italia, Polonia y el Reino Unido.

Las perspectivas a largo plazo confirman una importante oportunidad de expansión. Se prevé que el potencial de producción aumente a 116-132 bcm para 2040 y hasta 205 bcm para 2050, lo que refuerza el papel del biometano en un futuro sistema energético desfosilizado.

Con las condiciones adecuadas, Europa dispone de un recurso significativo y sostenible que puede proporcionar una fuente nacional de energía renovable, fortalecer la resiliencia ante crisis externas y contribuir de manera significativa a la independencia energética de Europa a largo plazo.