3 de Octubre de 2026. Recientemente, la División de Negocios en el Extranjero de Chery Holding inició oficialmente el envío masivo de su primer lote de 100 autobuses Wanda —tanto eléctricos como de gas natural comprimido (GNC)— con destino a México. Estos vehículos, desarrollados específicamente para el mercado mexicano, se incorporarán al servicio de transporte público urbano local. Este hecho representa un hito importante en los esfuerzos de la División por consolidar su presencia en América Latina y amplía aún más los canales de cooperación económica y comercial, así como de colaboración en transporte ecológico, entre China y México.
La orografía montañosa de México, con sus pendientes pronunciadas, las elevadas altitudes de algunas ciudades y los veranos calurosos, plantea desafíos excepcionalmente rigurosos para el rendimiento motriz, los sistemas de refrigeración y aire acondicionado, y la fiabilidad general de los autobuses. Para responder a las condiciones operativas reales del entorno local, el equipo técnico de Chery Wanda Bus llevó a cabo un desarrollo específico y adaptado, optimizando los vehículos para las condiciones de las carreteras, el clima y las prácticas de operación de autobuses en México, logrando así unidades eléctricas y de GNC hechas a la medida de las necesidades locales.
En cuanto a la propulsión, los autobuses están equipados con motores de alta potencia, calibrados y ajustados para operar en condiciones de gran altitud y pendientes pronunciadas. Incluso a plena carga, mantienen una excelente capacidad de arranque en pendiente y de ascenso. Tanto en cuestas urbanas empinadas como en carreteras de montaña, ofrecen una entrega de potencia sólida y estable, superando eficazmente la pérdida de potencia asociada a la altitud y satisfaciendo plenamente las exigencias de operación intensiva de la compleja red vial mexicana.
Para adaptarse al clima cálido de la región, los autobuses incorporan un sistema de aire acondicionado reforzado y de alta potencia, con una optimización específica de la disposición de los conductos de aire y de la estrategia de gestión térmica. Incluso con temperaturas elevadas, el habitáculo se enfría rápidamente y mantiene una temperatura estable, garantizando un viaje fresco y confortable. Asimismo, los vehículos han sido diseñados para elevar la experiencia del pasajero, contando con suspensión neumática e interiores diseñados para reducir el ruido; esto permite absorber eficazmente las irregularidades del terreno y minimizar el ruido durante la marcha, mejorando así el confort y elevando significativamente la calidad del transporte urbano.




