21 de Julio de 2026. Para que el suministro de Bio-GNL alcance su máximo potencial, es fundamental que las medidas legislativas y reglamentarias respalden principios como la licuefacción por equivalencia, ya que esta es una de las formas más eficaces de conectar la producción de biometano con la demanda marítima a gran escala.
El auge del Bio-GNL se ha visto impulsado tanto por la preferencia del mercado por soluciones prácticas y de fácil implementación como por políticas tecnológicamente neutras, como la legislación marítima FuelEU de Europa.
Preservar la viabilidad de esta vía contribuirá a acelerar la reducción de emisiones, fortalecer la resiliencia energética, generar demanda de gases de bajas emisiones producidos en Europa y reforzar la competitividad industrial.
Como firmante conjunta de la posición industrial “Ampliación del Bio-GNL y el GNL sintético para la descarbonización del sector marítimo”, la Unión Internacional del Gas (IGU) insta a la Comisión Europea (CE) a garantizar que la próxima revisión del Reglamento de Ejecución (UE) 2022/996 de la Comisión reconozca plenamente la licuefacción por equivalencia y no penalice inadvertidamente una de las vías más prácticas y escalables de Europa para descarbonizar su transporte marítimo.
Mark McCrory, director de Política y Análisis de la IGU, afirmó: “El Bio-GNL experimentó un año decisivo en 2025. Para mantener este impulso, los responsables políticos deben crear el marco regulatorio que conecte a la fragmentada base de productores de biometano con las cadenas de suministro de combustible de la industria naviera mundial. La licuefacción por equivalencia ofrece una vía práctica para agregar la producción distribuida a gran escala, liberando todo el potencial de reducción de emisiones de este combustible”.




