19 de Septiembre de 2026. Es posible que la flota mundial de buques de suministro (bunkering) de gas natural licuado (GNL) deba duplicarse con creces para 2030, ya que la demanda de los buques propulsados por GNL crece a mayor ritmo que la infraestructura necesaria para abastecerlos, según un nuevo informe técnico de DNV. El documento estima que, para finales de esta década, podrían necesitarse entre 165 y 208 buques de suministro a nivel mundial.
A medida que aumenta el transporte marítimo propulsado por GNL, la demanda de capacidad de suministro de combustible crece rápidamente. Aunque la flota de buques de suministro de GNL se expande de forma constante, se prevé que la demanda de los buques que utilizan este combustible crezca aún más deprisa, lo que ejercerá una presión creciente sobre los buques de suministro y sobre el ecosistema de abastecimiento en su conjunto. Sin inversiones adicionales a lo largo de esta cadena de valor, el suministro de combustible podría convertirse en un obstáculo para una mayor adopción del GNL en el sector marítimo. El informe técnico de DNV, titulado *Gas bunker vessels: facilitating the transition to alternative fuels* (Buques de suministro de gas: facilitando la transición hacia combustibles alternativos), destaca cómo estos buques están evolucionando: pasan de ser activos especializados en el reparto de combustible a convertirse en una infraestructura crítica que respalda la transición energética del transporte marítimo.
Cristina Saenz de Santa María, directora ejecutiva de DNV Maritime, declaró: “La transición energética del transporte marítimo depende de algo más que de los propios buques y de la elección del combustible. Depende también de la infraestructura, las cadenas de suministro y las capacidades operativas necesarias para que los combustibles alternativos estén disponibles de forma segura y a gran escala. A medida que evoluciona el panorama de los combustibles, será esencial invertir en infraestructuras de suministro flexibles, fiables y preparadas para el futuro”.
El informe analiza la evolución del mercado, los requisitos normativos, las consideraciones sobre el diseño de los buques, las características técnicas de los buques de suministro de gas y las mejores prácticas operativas, al tiempo que describe el papel que desempeñarán estos buques para satisfacer tanto la demanda actual de GNL como la futura adopción de combustibles alternativos. Asimismo, el documento destaca las oportunidades para acelerar el desarrollo del mercado mediante la conversión de buques metaneros de pequeña escala adecuados en buques de suministro. Además, examina la creciente importancia de la preparación operativa, la gestión estructurada de la seguridad y el desarrollo de competencias a medida que las operaciones de suministro se vuelven más frecuentes y se extienden geográficamente.
Si bien el informe se centra principalmente en el GNL, también contempla la aparición del amoníaco como posible combustible marino. Se prevé que la infraestructura, la experiencia operativa y los marcos de seguridad que se están desarrollando actualmente para el suministro de GNL a buques desempeñen un papel importante en el apoyo al futuro despliegue de soluciones de suministro de amoníaco.




