18 de Agosto de 2026. La flota estatal de Estonia recibió un nuevo buque de biometano comprimido, valorado en 22 millones de euros, que se utilizará para instalar ayudas a la navegación, realizar investigaciones y combatir la contaminación marina.
De hecho, podría decirse que Estonia tiene un nuevo Kratt. Este es el nombre que recibe el nuevo buque de trabajo multifuncional de la flota estatal, construido en el astillero Baltic Workboats en Nasva. El singular barco, propulsado con biometano renovable, está a la vanguardia tecnológica mundial y podría convertirse en un producto de exportación con tecnología desarrollada en Estonia.
“La tarea de la flota estatal es también mostrar al mercado qué tecnologías son fiables y cuáles pueden utilizarse en el sector marítimo. Creo que ese es nuestro papel. Es igualmente importante demostrar que la producción de combustible tiene futuro en Estonia, y este buque es un ejemplo perfecto de ello. El biometano comprimido ha demostrado su eficacia en tierra, pero aún no en el mar. Nuestra labor consiste en servir de banco de pruebas y, al mismo tiempo, mostrar al mercado el potencial de la tecnología”, declaró el director general de la flota estatal, Andres Laasma.




