7 de Mayo de 2025. SEA-LNG ha completado su análisis inicial del Marco de Cero Neto de la Organización Marítima Internacional (OMI) tras el MEPC 83. La coalición, que abarca toda la cadena de valor del GNL, ha utilizado la calculadora independiente de costes de cumplimiento en Z-Joule para evaluar las implicaciones comerciales de la nueva normativa.
Los cálculos muestran que, bajo el Marco de Cero Neto, las inversiones en buques de GNL de doble combustible ofrecen a los armadores un periodo de recuperación significativamente más corto que las de metanol, amoníaco o VLSFO. Los buques de GNL también ofrecen una ventaja comercial gracias a la opción de combustible y al acceso a una infraestructura consolidada y generalizada.
El complejo Marco de Cero Neto de la OMI requiere ahora un análisis más detallado y la retroalimentación del sector, así como la coordinación con las iniciativas de la UE y las preocupaciones específicas de otros Estados miembros, antes de su ratificación formal a finales de este año. También existen detalles cruciales en torno al Fondo Net Zero de la OMI y al Mecanismo de Recompensas para Combustibles de Emisiones Cero y Casi Cero (ZNZ) que no se abordarán antes de 2027.
La investigación de SEA-LNG examina la viabilidad de invertir en un buque portacontenedores de 14.000 TEU que opera una ruta transpacífica desde Japón hasta la costa oeste de Estados Unidos. Compara barcos de doble combustible de GNL, amoníaco y metanol con un buque propulsado por VLSFO durante un período de inversión de 15 años.
El coste total de las diferentes opciones de combustible depende de los gastos de capital, la intensidad de carbono de los combustibles y el precio de los mismos. Para las previsiones de precios del combustible y los valores de intensidad de carbono, SEA-LNG utilizó los supuestos del análisis de DNV (MEPC 82/INF.8/Add.1) de las medidas propuestas a medio plazo debatidas en el MEPC 82.
Tanto los motores de GNL de doble combustible, tanto de alta como de baja presión, ofrecen un periodo de amortización de entre 4,5 y 5 años en comparación con los motores VLSFO, debido a los menores costes de cumplimiento derivados de la menor intensidad de gases de efecto invernadero (GFI) del GNL. Los buques propulsados por metanol y amoníaco no se amortizan en el horizonte de inversión de 15 años.
SEA-LNG también modeló el caso de inversión para un portacontenedores de 14.000 TEU que opera en la ruta comercial Róterdam-Singapur utilizando las mismas previsiones de precios del combustible. En este caso, el buque está sujeto a las normativas de descarbonización de la OMI y la UE, ésta última durante el 50% del viaje. En este caso, el periodo de recuperación de la inversión para los buques propulsados por GNL se redujo a aproximadamente 3,5 años, principalmente debido al efecto de FuelEU Maritime en los primeros años del período de análisis.
Esta investigación es la primera de una serie de análisis de costes de cumplimiento que SEA-LNG está desarrollando utilizando la sofisticada calculadora Z-Joule.




