NGV Italia asistió al evento «El papel de la biomasa sostenible en la descarbonización del transporte y el logro de la neutralidad climática”

Promovido por el eurodiputado Dario Nardella en el Parlamento Europeo, este evento de alto nivel se celebró en un momento crucial en el camino de la Unión Europea hacia la neutralidad climática.

13 de Enero de 2026. Promovido por el eurodiputado Dario Nardella en el Parlamento Europeo en Bruselas, este evento de alto nivel se celebró en un momento crucial en el camino de la Unión Europea hacia la neutralidad climática. No se trató de un ejercicio retórico de transición verde, sino de un intento concreto de reenfocar el debate sobre una base de seriedad política, coherencia regulatoria y evidencia científica.

En sus palabras introductorias, como el propio Nardella enfatizó, se puso claramente de manifiesto la necesidad de superar años de conflicto ideológico y abordar la cuestión de la descarbonización del transporte con un enfoque pragmático, basado en soluciones ya disponibles y de aplicación inmediata. En este contexto, se destacó que Europa ya no puede permitirse posponer la plena activación del potencial de la biomasa sostenible y las materias primas derivadas de residuos, que ya pueden integrarse en la infraestructura existente.

En este contexto, se estableció la distinción entre biocombustibles y electrocombustibles, reiterada durante el debate.

Como destacó Luigi Scordamaglia, director general de Filiera Italia y presidente de EAT Europe, los biocombustibles representan una solución ya operativa, escalable y fácilmente disponible, capaz de reducir inmediatamente las emisiones y generar valor a lo largo de toda la cadena de suministro agrícola, industrial y energética. Por el contrario, los electrocombustibles, si bien relevantes a largo plazo, siguen vinculados a los altos costes, la disponibilidad de hidrógeno verde y procesos tecnológicos que aún no han demostrado una verdadera madurez industrial. Se enfatizó que la confusión entre estos dos plazos corre el riesgo de ralentizar la toma de decisiones urgentes y debilitar las cadenas de suministro existentes, en lugar de fomentar la innovación.

El debate entre los responsables políticos, la industria, el sector agrícola y la comunidad científica ha contribuido a redefinir el concepto mismo de sostenibilidad. La verdadera sostenibilidad, como se ha puesto de manifiesto repetidamente, no implica excluir preventivamente cadenas de suministro enteras ni imponer una única trayectoria tecnológica, sino la capacidad de crear oportunidades para todos los actores de la cadena de valor.

El mensaje que resonó durante todo el evento, claramente destacado en las palabras de clausura del Embajador Antonio Canaparo, es que la transición no puede ser simplemente «verde» en abstracto, sino que también debe ser económica y socialmente sostenible. Debe crear empleo, fortalecer las cadenas de suministro europeas y garantizar la seguridad energética y la cohesión territorial. En este contexto, la postura italiana que surge del debate no defiende el pasado, sino que propone una visión de futuro, basada en la evidencia, los datos y un enfoque pragmático para la descarbonización. Solo una transición coherente, tecnológicamente neutral y basada en la realidad puede ser verdaderamente duradera.

Recibir actualizaciones

Ingresa tu correo para suscribirte a nuestro newsletter