Europa añade 1.000 millones de metros cúbicos a la producción de biometano

La Asociación Europea de Biogás presenta dos publicaciones: el Mapa Europeo del Biometano y las Perspectivas de Inversión en Biometano.

2 de Julio de 2026. La Asociación Europea de Biogás (EBA) presenta dos publicaciones clave: el Mapa Europeo del Biometano, desarrollado en colaboración con Gas Infrastructure Europe (GIE), y las Perspectivas de Inversión en Biometano. Juntas, muestran un sector que continúa creciendo rápidamente y atrayendo inversiones, al tiempo que destacan el importante potencial sin explotar para una mayor aceleración en toda Europa.

El sector europeo del biometano ha alcanzado un nuevo hito, añadiendo más de 1.000 millones de metros cúbicos (bcm) de capacidad de producción anual en tan solo un año y superando los 8.000 millones de metros cúbicos por primera vez. Sin embargo, a pesar de la creciente confianza de los inversores y la mayor atención política a la seguridad energética, el crecimiento se queda muy por debajo de su verdadero potencial de aceleración. La capacidad instalada de producción de biometano alcanzó los 8.200 millones de metros cúbicos anuales a finales del segundo trimestre de 2026, un 17% más que en 2025, según el Mapa Europeo del Biometano, publicado por la EBA y la GIE.

“El biometano se está convirtiendo en un pilar estratégico de la transición energética europea. Aprovechando al máximo la infraestructura de gas existente, podemos conectar la producción con la demanda a nivel internacional, fortalecer la seguridad energética de Europa y liberar todo el potencial de los gases renovables”, declaró Lucie Boost, secretaria general de Gas Infrastructure Europe.

El interés de los inversores se mantiene firme, con compromisos de inversión que alcanzan los 36.000 millones de euros, un aumento significativo con respecto a las inversiones registradas el año pasado (28.000 millones de euros), según el informe Biomethane Investment Outlook. Esta creciente confianza inversora subraya el importante potencial de aceleración del sector, siempre que se establezcan las condiciones regulatorias adecuadas. Si se materializan por completo, se espera que estas inversiones aporten 9.000 millones de metros cúbicos anuales de capacidad adicional de producción de biometano para 2030, fortaleciendo el suministro energético nacional de Europa y contribuyendo a los objetivos de descarbonización de la UE.

El mapa del biometano muestra que el número de plantas en Europa aumentó de 1.678 a 1.975 entre los periodos de recopilación de datos de 2025 y 2026. Durante ese tiempo, entraron en funcionamiento 327 nuevas plantas. Dado que algunas plantas también cerraron durante el mismo período, el aumento neto es inferior al número total de nuevas plantas puestas en marcha. No obstante, las cifras apuntan a un dinamismo continuo en todo el sector.

Sin embargo, el crecimiento sigue siendo desigual en el bloque. Si bien se espera que la producción nacional aumente significativamente para 2030, en línea con los objetivos de los Estados miembros, actualmente solo cinco países representan el 95% de la producción europea de biometano. Esta concentración pone de manifiesto tanto el éxito de los mercados líderes como el potencial sin explotar en Europa. Según un estudio de Guidehouse de 2026, el potencial de la UE-27 se sitúa en 31-32 mil millones de metros cúbicos para 2030 y se prevé que alcance los 163-184 bcm para 2050.

Los resultados subrayan la necesidad de marcos políticos claros y coherentes para acelerar el despliegue en todos los Estados miembros. Los agentes del sector reclaman seguridad jurídica y estrategias específicas para el biometano que ayuden a convertir las ambiciones de inversión en proyectos operativos.

“El biometano se considera cada vez más un pilar fundamental de los esfuerzos europeos por mejorar la seguridad energética y acelerar la desfosilización. Sin embargo, la incertidumbre y la complejidad regulatoria siguen impidiendo que el sector alcance su máximo potencial. Una de las medidas más sencillas que podemos adoptar es permitir que las plantas existentes produzcan a mayor capacidad (actualmente, un promedio del 70%). Esto, junto con la reducción de la complejidad en el acceso a la materia prima, la facilitación de las conexiones a la red y la agilización de los permisos, permitiría que el sector creciera mucho más rápidamente”, explicó Harmen Dekker, director ejecutivo de la EBA.