25 de Enero de 2026. La descarbonización del transporte exige un enfoque basado en la neutralidad tecnológica, capaz de integrar de forma complementaria todas las soluciones disponibles y adaptarse a las distintas realidades sectoriales. Esta ha sido una de las principales conclusiones del encuentro “Neutralidad tecnológica, Marca España”, organizado por CRECEMOS, Gasnam, SERNAUTO y SHYNE. La jornada, que ha sido inaugurada por la directora general de Estrategia Industrial y Pyme del Ministerio de Industria y Turismo, Teresa Parejo, ha reunido en Madrid a más de 150 representantes del ecosistema industrial, energético, del transporte y de la administración pública.
Durante el encuentro, los ponentes han coincidido en que alcanzar los objetivos climáticos europeos y nacionales exige un enfoque gradual y tecnológicamente inclusivo, que combine las diferentes soluciones posibles como los combustibles renovables (líquidos y gaseosos) y electrificación, especialmente en los sectores del transporte más difíciles de electrificar, como el transporte pesado por carretera, el marítimo, el aéreo o el ferroviario.
En este contexto, se ha puesto de manifiesto que la descarbonización del transporte no depende de una única solución, sino de un conjunto de alternativas complementarias, entre las que se incluyen combustibles líquidos y gaseosos (como los biocombustibles, los biogases, los combustibles sintéticos y el hidrógeno y sus derivados), así como combustibles de menor intensidad de carbono, que permiten reducir emisiones y adaptarse a las necesidades de los distintos modos de transporte, aprovechando en muchos casos infraestructuras y tecnologías ya existentes.
El encuentro ha concluido con un mensaje compartido por todos los participantes: la neutralidad tecnológica es una ventaja estratégica que ha permitido avanzar en la descarbonización del transporte sin comprometer la competitividad, el empleo ni el liderazgo industrial.
Desde las entidades organizadoras insistieron en la necesidad de marcos regulatorios estables, señales claras al mercado y políticas públicas alineadas con la realidad tecnológica, que consoliden a España como un referente europeo en soluciones de movilidad limpia bajo el paraguas de la marca España.




