23 de Enero de 2026. La coalición industrial SEA-LNG publicó su informe anual «Panorama desde el Puente», que destaca 2025 como un año de fuerte crecimiento en la reducción, los costos y la disponibilidad de emisiones de GNL, biometano licuado (LBM/Bio-GNL) y e-metano. El informe de este año, «El Camino», destaca una década de progreso hacia un futuro más limpio, impulsada por más de 150.000 millones de dólares en inversiones para aumentar el uso de GNL (metano) como combustible marino.
Con los buques propulsados por GNL pedidos en 2025 representando el 79% del tonelaje de combustibles alternativos, frente al 67% en 2024, la flota mundial propulsada por GNL, tanto operativa como en proceso de pedido, incluyendo los buques metaneros, representa actualmente el 10% de la flota mundial en tonelaje de peso muerto. De ser una solución de nicho utilizada por buques en el norte de Europa en 2016, hoy en día el GNL se ha convertido en un combustible marino generalizado y de uso global. Su densidad energética, disponibilidad, menores costos de cumplimiento normativo y opciones comerciales le otorgan una ventaja sobre otros combustibles marinos alternativos.
El suministro de GNL se ofrece actualmente en 222 puertos a nivel mundial. El número de buques de suministro ha aumentado de un solo buque en 2016 a más de 62 en 2025, con una sólida cartera de pedidos de 38. El informe también destaca los rápidos avances en el combustible líquido para buques (LBM), con nuevas investigaciones que mapean la disponibilidad del biometano para el suministro de combustible, así como el creciente suministro de e-metano.
El informe «Visión desde el Puente» establece los principios de una regulación global tecnológicamente neutral que equilibre la comercialidad y la sostenibilidad. Exige un sistema regulatorio global que premie las cadenas de suministro de combustibles limpios, proteja a los pioneros y sea práctico y realista considerando la industria marítima global.
Peter Keller, presidente de SEA-LNG, declaró: “Tras un año de controversia regulatoria que expuso la complejidad de la tarea que enfrenta la OMI, la necesidad de un marco global único para la descarbonización es mayor que nunca. Este marco debe estar basado en objetivos y ser tecnológicamente neutral. Debe permitir cierta flexibilidad para que las empresas puedan planificar la modernización de su flota. Necesitamos un marco práctico y realista, que incentive soluciones escalables y en las que se pueda invertir”.




