29 de Junio de 2023. Una regulación clara y consistente es clave para impulsar la descarbonización marítima. Con esto en mente, y antes del 80º Comité de Protección del Medio Marino (MEPC 80) de la Organización Marítima Internacional (OMI), la asociación de la industria SEA-LNG pide a la OMI que regule todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) del transporte marítimo, incluido el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso en un ciclo de vida completo, Well-to-Wake. La regulación debe basarse en objetivos y ser tecnológicamente neutral con la ambición de lograr la convergencia entre las medidas globales y regionales.
En el MEPC 80, la OMI revisará su estrategia inicial sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero de los buques. La estrategia revisada contendrá objetivos concretos de reducción de GEI para el sector y se espera que describa una canasta de medidas técnicas y económicas que se desarrollarán para establecer al transporte marítimo global en un camino ambicioso hacia la alineación con los objetivos del Acuerdo Climático de París.
Las emisiones de metano asociadas con el uso de GNL como combustible marino, en particular el deslizamiento de metano en los ciclos de combustión del motor, es un tema que tiene toda la atención de la industria marítima. El sector ha hecho grandes avances para reducir el escape de metano de forma voluntaria. Ya existen tecnologías de motores prácticamente sin deslizamiento de metano, y para aquellos motores de baja presión en los que sigue siendo un problema, las continuas innovaciones de los fabricantes de motores han dado como resultado que los niveles de escape de metano hayan caído cuatro veces en los últimos 20 años. Además, recientemente se han establecido programas específicos con el objetivo de abordar el tema, como la Iniciativa de Reducción de Metano en Innovación Marítima (MAMII) y el proyecto Green Ray. En tanto que las emisiones aguas arriba de metano están siendo abordadas por una serie de iniciativas de las Naciones Unidas y de la industria.
Según SEA-LNG, se deben alentar y aplaudir las iniciativas voluntarias, pero se tiene que acelerar el progreso si se pretende alcanzar el objetivo de temperatura de 1,5 grados centígrados del Acuerdo de París. La forma más efectiva de hacerlo es a través de la regulación.
La asociación dice que si bien el mandato de la OMI no se extiende a la producción de combustible y las cadenas de suministro, cualquier regulación de GEI desarrollada por la institución debe tener en cuenta las emisiones aguas arriba, o las llamadas emisiones Well-to-Tank. En otras palabras, tienen que basarse en un enfoque de ciclo de vida completo, Well-to-Wake.




