27 de Septiembre de 2020. Los transportistas están cada vez más interesados ​​en reducir sus emisiones de CO2 y sus costos mediante el uso de gas licuado refrigerado como combustible. Por esta razón, los nuevos camiones Volvo FH y Volvo FM tendrán motores que funcionan con gas natural licuado (GNL) y biogás, que ofrecen el mismo alto rendimiento que los motores diesel. El uso de biogás permite lograr un transporte neutro en carbono y reducir las emisiones de CO2 hasta en un 100%.

El Pacto Verde de la Unión Europea indica claramente la dirección que debe tomar la industria del transporte hacia un futuro más limpio, lo que significa que debe haber una fecha límite para los combustibles fósiles. Como resultado, los transportistas buscan cada vez más alternativas al diesel.

“Hoy en día, los camiones que funcionan con GNL son la variante más comercialmente viable al diesel ordinario para operaciones pesadas de largo recorrido. Este combustible está disponible en cantidades suficientemente grandes y a un precio competitivo. El uso de más camiones de gas crea condiciones favorables para hacer una transición a una mayor proporción de biogás licuado con el tiempo”, dice Lars Mårtensson, director de Medio Ambiente e Innovación de Volvo Trucks.

La línea motriz de Volvo Trucks para biogás y gas natural licuado tiene una eficiencia energética comparable a la de sus contrapartes que funcionan con diesel, pero produce emisiones de CO2 significativamente menores. El uso de biogás licuado, también conocido como Bio-GNL, reduce las emisiones netas hasta en un 100% del tanque a la rueda (TTW), mientras que el gas natural disminuye las emisiones en aproximadamente un 20% (TTW) en comparación con el diesel estándar europeo.

La producción de biogás libre de fósiles requiere un mayor número de plantas para la digestión anaeróbica de residuos con la posibilidad de enfriar el gas en forma líquida. Diversos estudios han calculado que algo más del 20% del diesel en Europa podría ser reemplazado por gas renovable en forma de Bio-GNL para 2030. El número de estaciones de servicio de gas licuado aumenta constantemente y ya es una alternativa al diesel en muchas rutas. Sin embargo, la infraestructura de carga debe continuar expandiéndose al ritmo del crecimiento correspondiente en el número de camiones a gas.

“Al invertir en camiones de GNL, estamos demostrando que el Bio-LNG es una alternativa importante para reducir la dependencia del diesel fósil. Sin embargo, para acelerar la transición a un transporte climáticamente neutro, es necesario seguir invirtiendo en estaciones de servicio de gas licuado y tomando medidas para facilitar a los transportistas la inversión en vehículos pesados ​​de gas”, señala Lars Mårtensson.